REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE
JUZGADO DE LOS MUNICIPIOS MIRANDA Y PUEBLO LLANO DE LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO MÉRIDA
203° y 154°
EXPEDIENTE Nº 2014-560-
CAPÍTULO I
DE LAS PARTES Y SUS APODERADOS:
PARTE DEMANDANTE: VALERY AVILMARY BARRIOS SULBARAN, venezolana, mayor de edad, soltera, comerciante, titular de la cédula de identidad Nº V- 20.657.294, de este domicilio y hábil, asistida por la Abogado en ejercicio MARIA ALEJANDRA CORDERO VEGA, inscrita en el Inpreabogado bajo el Nº 70.137.--------------------------------------
PARTE DEMANDADA: FREDDY ANDRADE RAMIREZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V- 9.082.321, domiciliado en esta población de Timotes, Municipio Miranda, Estado Mérida y hábil.-
MOTIVO: RESOLUCION DE CONTRATO DE ARRENDAMIENTO.---------------------
CAPÍTULO II
PARTE NARRATIVA:
Visto el libelo de demanda el cual fue recibido en este Tribunal, por distribución del Juzgado Ejecutor de Medidas de los Municipios Miranda y Pueblo Llano del Estado Mérida, en fecha 14 de Enero de 2014, suscrita por la ciudadana VALERY AVILMARY BARRIOS SULBARAN, ya identificada, asistida de abogado, este Tribunal a los fines de pronunciarse acerca de su admisión o no, observa:
De la lectura del escrito introductivo de la instancia se puede observar en relación a los hechos y fundamentos de derecho, así como del petitorio del mismo, que la parte demandante antes mencionada expresa textualmente lo siguiente:
“(…) procediendo en mi carácter de propietaria de un inmueble, consistente en un lote de terreno o solar, que mide 8 metros de frente por 28 mts de fondo, ubicado en la avenida Guaicaipuro, sin numero de identificación, de esta población de Timotes, Municipio Miranda, Estado Mérida, cuyos linderos son los siguientes: NORTE: TERRENOS QUE SON O FUERON DE FRANCISCA DEL CARMEN SANCHEZ DE VERGARA, SIN CERCA, SUR: CASA Y SOLAR DE NORIS GONZALEZ, DIVIDE UNA PARED DE BLOQUES Y CEMENTO, CON SUS RESPECTIVAS COLUMNAS DE CEMENTO ARMADO Y CABILLA, QUE ESTA INCLUIDA EN LA PRESENTE VENTA, ESTE: DEMAS TERRENOS QUE SON O FUERON DE FRANCISCA DEL CARMEN SANCHEZ DE VERGARA, SIN CERCA Y OESTE: LA AVENIDA GUAICAIPURO, DIVIDE PARED DE BLOQUES Y UN PORTON DE HIERRO, según se evidencia en documento protocolizado ante el Registro Inmobiliario de los Municipios Miranda, Pueblo Llano y Julio César Salas del Estado Mérida, en fecha 20 de Julio de 2012, inserto bajo el Nº 16, Protocolo Primero, Tomo I, Tercer Trimestre (…), que ocurre para interponer la demanda, (…), que el ciudadano FREDDY ANDRADE RAMIREZ (…), se encuentra en calidad de arrendatario de un inmueble de su exclusiva propiedad, consistente en un lote de terreno urbano(…), que en su carácter de propietaria arrendadora notifique a ese inquilino, en relación al derecho real que le asiste sobre el inmueble que ocupa en calidad de locatario a través de una notificación judicial (…). Que el ciudadano FREDDY ANDRADE RAMIREZ, quien funge como arrendatario, adeuda la cantidad de DIECISEIS MESES de canon de arrendamiento (julio del año 2012 hasta Noviembre del año 2013), canon mensual estipulado en la cantidad de MIL BOLIVARES (Bs. 1.000,oo), que el arrendatario, pagaría a la arrendadora, los primeros cinco días de cada mes. Quedando expresamente convenido en el citado documento ya existente cuales eran las principales obligaciones de la Arrendadora y del Arrendatario, principalmente nos acogimos que las obligaciones como ARRENDADORA se sintetizaban en: Procurarle al arrendatario el uso pacifico del bien locado durante el tiempo del arrendatario(…), que a pesar de los múltiples requerimientos de cobro y entrega, hechos al mencionado “ARRENDATARIO”, ciudadano Freddy Andrade Ramírez, éste no ha cumplido con los términos acordados en el contrato suscrito, existente, adeudando hasta la presente fecha diecisiete (17) cánones de arrendamiento vencidos, (…) que existiendo la oportunidad legal para demandar la resolución del contrato de arrendamiento por falta de pago del canon de arrendamiento (del terreno de mi propiedad), según lo establece la Ley de Alquileres de Vivienda vigente en sus artículos 91, numeral 1 y 92. (…), que en fecha 13 de Julio de 2011, se le notifico al ciudadano FREDDY ANDRADE RAMIREZ, (…), que de la no renovación del contrato de Arrendamiento existente sobre el lote de terreno de su actual propiedad(…), notificación privada ésta que fue recibida y firmada por el arrendatario, relación arrendaticia que no continuaría su tracto sucesivo y que entraba en su periodo de prorroga legal, quedando establecido desde esa fecha (13 de Julio de 2011), el inicio de la prorroga legal. (…) que le concedió en su carácter de propietaria arrendadora, al arrendatario, un termino de gracia para cancelar los cánones de arrendamiento insolutos, (…), para que éste arrendatario hiciera la entrega material del inmueble, voluntariamente, pero siempre ha desconocido su carácter de propietaria negándose a cancelar (…), que en virtud del constante incumplimiento en el pago (…), es por lo que acude para demandar al ciudadano FREDDY ANDRADE RAMIREZ, (…), para que convenga (…), a la Resolución del Contrato de Arrendamiento existente (…), a la entrega inmediata del inmueble, libre de personas y objetos, (…), a pagar la cantidad de de diecisiete mil bolívares por concepto de cánones de arrendamiento insolutos. (…) que fundamenta la presente demanda en los artículos 1.133, 1.134, 1.136, 1.139, 1.159, 1.160, 1167, 1.592 del Código Civil y los Artículos 91 literal A y 92 de la LEY DE ALQUILERES DE VIVIENDA, (…), que estima la presente demanda en la cantidad de DIECISIETE MIL SEISCIENTOS CINCUENTA BOLIVARES (Bs. 17.650,oo). (…) que solicita se decrete medida de secuestro sobre el inmueble arrendado de conformidad con el numeral 7mo del artículo 599 del Código de Procedimiento Civil. (…). (Cursivas del Tribunal).
CAPÍTULO III
MOTIVOS DE HECHO Y DE DERECHO PARA DECIDIR:
Toda la compleja serie de actos que se realizan en un procedimiento está sujeta, para que puedan producir el efecto al cual están destinados, a una serie de exigencias, pues las formas procesales responden a una necesidad de orden, de certeza, de eficiencia y su escrupulosa observancia representa una garantía del derecho de defensa de las partes. En otras palabras, los requisitos procesales son modelos legales que se proponen a la actividad del proceso para que produzca su propósito: garantía de un desarrollo legal del proceso que respete los derechos de los litigantes.
En este orden de ideas, es obligación del Juez, en el momento establecido para dictar la sentencia que ponga fin al juicio, examinar, en primer lugar, si durante la pendencia del proceso las partes, en contradictorio y el Juez Director del proceso, aplicaron adecuadamente las normas procesales, que regulan su comportamiento durante el desarrollo del iter procesal para que, una vez determinada la regular observancia de tales normas procesales, pase a pronunciarse sobre el mérito de la causa para resolver sobre lo conducente.
En este sentido, este juzgador considera necesario antes de entrar a sustanciar el presente procedimiento para que llegue a la sentencia definitiva, pronunciarse, como punto previo, sobre la admisibilidad o no de las pretensiones propuesta a través de la demanda que permite al justiciable ejercitar la acción, por cuanto observa que en su escrito libelar la parte demandante asume como diversas pretensiones dirigidas contra la parte demandada para que convenga o sea condenada por el Tribunal. Al efecto, expresa en el petitorio lo siguiente:
“(…) es por lo que acudo para demandar al ciudadano FREDDY ANDRADE RAMIREZ, (…), para que convenga (…), a la Resolución del Contrato de Arrendamiento existente (…), a la entrega inmediata del inmueble, libre de personas y objetos, (…), a pagar la cantidad de de diecisiete mil bolívares por concepto de cánones de arrendamiento insolutos. (…) que fundamenta la presente demanda en los artículos 1.133, 1.134, 1.136, 1.139, 1.159, 1.160, 1167, 1.592 del Código Civil y los Artículos 91 literal A y 92 de la LEY DE ALQUILERES DE VIVIENDA, (…), que estima la presente demanda en la cantidad de DIECISIETE MIL SEISCIENTOS CINCUENTA BOLIVARES (Bs. 17.650,oo). (…) solicita la citación del ciudadano FREDDY ANDRADE RAMIREZ. (…) solicita se decrete medida de secuestro sobre el inmueble arrendado de conformidad con el numeral 7mo del artículo 599 del Código de Procedimiento Civil. (…).” (CURSIVAS DEL TRIBUNAL)
Al respecto el Código de Procedimiento Civil, en su artículo 78, dispone:
“No podrán acumularse en el mismo libelo pretensiones que se excluyan mutuamente o que sean contrarias entre sí; ni las que por razón de la materia no correspondan al conocimiento del mismo Tribunal; ni aquéllas cuyos procedimientos sean incompatibles entre sí.
Sin embargo, podrán acumularse en un mismo libelo dos o más pretensiones incompatibles para que sean resueltas una como subsidiaria de la otra siempre que sus respectivos procedimientos no sean incompatibles entre sí.”
Al tratar el tema de la clasificación de la demanda, señala De Santo (1981), que las demandas pueden ser complejas, cuando al respecto afirma que: “En la demanda simple la cuestión que se somete a juicio es una sola; en la compleja, varias, y a su vez puede ser: 1) Acumulativa, cuando se acumulan distintas pretensiones, con el objeto de que todas ellas prosperen... 2) alternativa, cuando la acumulación se efectúa para que prospere una de las varias pretensiones y en defecto de ella la o las otras, en orden sucesivo... 3) subordinada, en la cual la acumulación se efectúa en una relación de dependencia tal que es necesario que una pretensión principal prospere para que abra el derecho a la pretensión subordinada” (p. 95).
Por su parte, el artículo 77 del Código de Procedimiento Civil, por razones de economía procesal, faculta al demandante para que en una sola demanda acumule varias pretensiones, es decir, intente una demanda compleja. Sin embargo, el artículo 78 del mismo código, establece algunas limitaciones para efectuar dicha acumulación de pretensiones, a saber: (a) que no sean incompatibles, por resultar excluyentes o contrarias entre sí; (b) que la competencia por la materia, le permita conocer al mismo Tribunal de todas las pretensiones; (c) que los procedimientos no sean incompatibles; y, (d) que aún siendo incompatibles las pretensiones, se propongan una como subsidiaria de otra, siempre que el procedimiento sea compatible.
Así tenemos que la parte actora, en el escrito cabeza de autos reclama la Resolución de Contrato con el pago de los cánones insolutos, lo que se traduce en procedimientos incompatibles por conllevar pretensiones diferentes, vale decir, la Resolución de Contrato y la falta de pago. Por otra parte, establece el artículo 33 de la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios que “Las demandas por desalojo, cumplimiento o resolución de un contrato de arrendamiento, reintegro de sobre alquileres, reintegro de depósito en garantía, ejecución de garantías, prórroga legal, preferencia ofertiva, retracto legal arrendaticio y cualquier otra acción derivada de una relación arrendaticia sobre inmuebles urbanos o suburbanos, se sustanciarán y sentenciarán conforme a las disposiciones contenidas en el presente Decreto-Ley y al procedimiento breve previsto en el Libro IV, Titulo XII del Código de Procedimiento Civil, independientemente de su cuantía”.
De manera que luego de la entrada en vigencia del Decreto Ley de Arrendamientos Inmobiliarios como puede claramente inferirse de la norma antes transcrita, se unificaron en un solo procedimiento todas las pretensiones que tengan que ver con la materia arrendaticia, cosa distinta a la que sucedía cuando se encontraba vigente el Decreto Legislativo sobre Desalojo de Viviendas.
Sin embargo, es necesario distinguir entre acumulación de procesos incompatibles, es decir, aquellos cuya tramitación es distinta (caso por ejemplo del juicio ordinario y el procedimiento monitorio) y las pretensiones incompatibles, las cuales pueden dilucidarse a través del mismo procedimiento pero que por su naturaleza no pueden ejercerse en una misma demanda, salvo que sea solicitada su resolución como subsidiaria una de la otra. Vale decir cuando se solicita que en caso de que la primera no prospere se declare con lugar la otra (por ejemplo cuando se ejerce la acción paulina y subsidiariamente la oblicua, contenidas en el Código Civil).
En este sentido puede observar quien juzga que la actora pretende la Resolución de contrato y además pretende el pago de las mensualidades que haya dejado de pagar y continuar pagando las que se sigan causando hasta el momento de la entrega material del inmueble.
En relación con tal pedimento debe decirse que incurre la demandante en una inepta acumulación de pretensiones pues la pretensión de Resolución de Contrato es de carácter extintiva ya que ella persigue poner fin al contrato por incumplimiento, en tanto que la pretensión de pago de los cánones insolutos implica una acción de cumplimiento, es decir, cuando se demanda el pago solamente de las prestaciones periódicas lo que se pretende es mantener la vigencia del contrato y obligar judicialmente al deudor a que cumpla la obligación pactada lo que está claramente establecido en el artículo 1167 del Código Civil que dispone: “En el contrato bilateral, si una de las partes no ejecuta su obligación, la otra puede a su elección reclamar judicialmente la ejecución del contrato o la resolución del mismo, con los daños y perjuicios en ambos casos si hubiere lugar a ello”.
En relación a la acumulación prohibida, se cita criterio jurisprudencial de fecha 04 de abril del 2003 (TSJ – Sala Constitucional, expediente Nº 01-2891 sentencia Nº 669, ponente: Magistrado Dr. Eduardo Cabrera Romero), en la cual se dejó sentado lo siguiente:
“(…) La sala considera que efectivamente, la situación planteada con respecto a la acumulación prohibida, si así lo consideraba el demandado, podía ser objetada por la parte afectada, en el momento de dar contestación a la demanda, pero no ocurrió así, sino que contestó directamente al fondo, con lo cual podría decirse que sin haber objeciones que hubieran podido resolverse en forma oportuna, convalido el petitorio de la demanda.
Conforme a la Jurisprudencia en la materia, si se pide la resolución de un contrato de arrendamiento, no puede pedirse a la vez el cumplimiento del contrato y el pago de las pensiones adeudadas simplemente, y para solventar tal situación, el cobro se pide por concepto de daños y perjuicios que generalmente equivalen al monto adeudado por concepto de pensiones no pagadas durante la vigencia del contrato.
La Sala, de la lectura del petitorio del libelo que trascribe la decisión, considera que la demandante no esta pidiendo el cumplimiento del contrato, sino la resolución del mismo y además solicita que se le pague lo ya causado y lo que se cause mientras dure el procedimiento, como justa indemnización por el uso del inmueble, cuyo contrato pide quede resuelto.
Para la sala es indudable que no se pueden acumular en la misma demanda pretensiones de cumplimiento y resolución ya que son antinómicas, pero el acreedor demandante puede pedir la ejecución o resolución, más los daños y perjuicios.
Quien pide la resolución, a fin de que finalice el contrato y las cosas refieren al estado al que se encontraban al momento de la convención y pide que se le indemnice por el uso de una cosa, esta demandando resolución más daños y perjuicios lo que se ajusta a la letra del artículo 1.167 del Código Civil (…)”.
Con respecto a la acumulación de acciones, la misma Sala Constitucional del Tribunal Supremo De Justicia, en sentencia Nº 3.584 de fecha 06 de diciembre del 2005, causa Vera Bravo de Rodríguez y otros, estableció que ellas constituye materia de eminente orden público.
En este orden de ideas, la Sala de Casación Civil del Máximo Tribunal, ha venido delimitando el área en el campo del orden público, y en tal sentido en sentencia de fecha 08 de julio de 1999, en el juicio de Antonio Yesares Pérez contra Agropecuaria El Venao, C.A. y otro, expediente número 98-505, sentencia Nº 422, estableció lo que se transcribe a continuación:
“(…)La jurisprudencia de la Sala de Casación Civil ha ido delimitando esas áreas que en el campo del proceso civil interesan al orden público, y en tal sentido ha considerado que encuadran dentro de esta categoría, entre otras, las materias relativas a los requisitos intrínsecos de la sentencia, a la competencia en razón de la cuantía o la materia, a la falta absoluta de citación del demandado y a los trámites esenciales del procedimiento (…) la regulación legal sobre la forma, estructura y secuencia obligatoria del proceso civil, es impositiva, es decir, obligatoria en su sentido absoluto, para las partes y para el juez, pues esa forma, esa estructura y esa secuencia que el legislador ha dispuesto en la ley procesal, son las que el Estado considera apropiadas y convenientes para la finalidad de satisfacer la necesidad de tutela jurisdiccional de los ciudadanos, que es uno de sus objetivos básicos(…)”.
Igualmente se ha pronunciado la Sala de Casación Civil del Máximo Órgano Jurisdiccional de la República, en sentencia Nº 00370, de fecha 07 de junio de 2005, en la cual deja sentado lo que se transcribe a continuación:
“Así pues, en aplicación a los criterios jurisprudenciales y doctrinales, anteriormente transcritos al caso sub iudice se evidencia que el Juez de la recurrida al declarar la inadmisibilidad de la demanda tal como lo hace de manera expresa, positiva y precisa en el dispositivo del fallo, y al no haber permitido la acumulación de pretensiones que tienen procedimientos incompatibles, está garantizando lo establecido en el artículo 78 del Código de Procedimiento Civil, (…) por tanto el juez con tal actitud no subvierte el procedimiento ni tampoco incurre en violación al derecho a la defensa, ya que las normas procesales están revestidas del carácter de orden público y deben ser tomadas en cuenta por los sentenciadores, por lo que el juez puede de oficio resolver y tomar decisiones que garanticen el orden público, el derecho a la defensa y el debido proceso, por tanto la denuncia formulada es improcedente y así se decide(…)”.
En relación a la inepta acumulación, en sentencia de fecha 04 de abril de 2003, proferida por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en el expediente número 01-2891, caso M. Gallo en Amparo, se ratificó el criterio antes expuesto, expresando que “…Es indudable que no se pueden acumular en una misma demanda pretensiones de cumplimiento y resolución, ya que son antinómicas, pero el acreedor demandante puede pedir la ejecución o resolución, más los daños y perjuicios (…)”.
Igual criterio sostuvo el Juzgado Superior Primero en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del Área Metropolitana de Caracas, en fecha 26 de marzo de 2003, cuando manifestó que:
“(…) el Tribunal se encuentra en la imposibilidad jurídica de declarar con lugar ambas Acciones de manera simultánea como lo solicitó la Accionante- Reconvenida, pues tomando en cuenta que en el libelo se solicitó el secuestro del bien objeto del arrendamiento, mal podría acordarse de manera conjunta la resolución y el pago de los cánones de arrendamiento hasta el 8 de enero del 2003, pues el pago del canon o prestación del Arrendatario, Obliga al Arrendador a cumplir las suya, que es permitir a aquel que goce del inmueble arrendado. No obsta decir que la Accionante Reconvenida, en la contestación dada a la demanda reconvencional, Reconoce que la Acción Resolutoria solo puede acumularse la de daños y perjuicios, cuando adujo lo siguiente: “(…) el Demandado incumplió la cláusula sobre el pago de los cánones de arrendamientos y por ende está sujeto a ser demandado por Resolución de Contrato y al pago de Daños y Perjuicios de cánones insolutos” (sic); por las razones que anteceden debe declararse sin lugar la demanda por ser contraria a derecho, en virtud de que este Tribunal no puede acordar de manera simultánea la resolución del contrato y que el mismo siga teniendo efectos hacia el futuro, imponiéndole a la accionada el pago de los cánones de arrendamiento sin permitirle el goce del inmueble, todo vez que lo procedente era demandar la resolución junto con los daños y perjuicios producidos y así se decide. (…)”.
Ahora bien, estando claro que cada una de las pretensiones de la parte accionante, deben ser tramitadas por vías procedimentales distintas, resulta ineludible hacer referencia al contenido del citado artículo 78 del Código de Procedimiento Civil, siendo evidente, que de conformidad con lo dispuesto en la precitada norma adjetiva, íntegramente antes transcrita, la parte demandante incumplió en el caso de marras con una prohibición expresa de la ley, cual es, no acumular en el libelo pretensiones cuyos procedimientos sean incompatibles entre sí; siendo claro, que tal prohibición normativa ha de ser observada por cualquier justiciable que pretenda el acceso a los órganos de administración de justicia por vía de demanda, constituyéndose dicho impedimento, en un mandato que se encuentra subsumido dentro del concepto de orden público, que los jueces han de procurar salvaguardar en todo momento.
En el caso que nos ocupa, se observa que la parte actora en el libelo de la demanda acumuló dos pretensiones como lo fue Resolución de Contrato y cumplimiento de contrato de arrendamiento, fundamentando dichas acciones en la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios; siendo que las mismas (Resolución de Contrato y el pago de los cánones de arrendamiento), son procedimientos autónomos entre sí, cuya fundamentación legal está preestablecida en la aludida norma de la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios, violando flagrantemente el artículo 78 del Código de Procedimiento Civil, al acumular dos pretensiones en dicho libelo de demanda.
Por las razones antes expuestas, resulta fácil deducir que en el caso que nos ocupa, la parte actora incurrió en la INDEBIDA ACUMULACIÓN DE PRETENSIONES, al solicitar el pago de cánones de arrendamientos vencidos, es decir, resolución y cumplimiento, lo que trae como consecuencia, declarar la INADMISIBILIDAD de las mismas, ya que se vulneraron Normas de Orden Público con la aclaratoria de que este pronunciamiento no implica haber tocado el fondo del asunto debatido en el proceso, razón por la cual debe declararse inadmisible la demanda interpuesta por inepta acumulación de pretensiones, y así de manera precisa y positiva se hará en el dispositivo del fallo. ASÍ SE DECIDE.-----------------------------------------------------------
DECISIÓN:
En mérito de lo anteriormente analizado y por todos y cada uno de los razonamientos expuestos, éste Juzgado de los Municipios Miranda y Pueblo Llano de la Circunscripción Judicial del Estado Mérida, administrando Justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, de conformidad con lo establecido en los Artículos 2, 26, 49, 253 y 257 de la Carta Magna, 78, 321 y 341 del Código de Procedimiento Civil, en concordancia con los Artículo 33 y literal “A” del Artículo 34, de la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios, DECLARA: INADMISIBLE LA DEMANDA por RESOLUCION DE CONTRATO, incoada por la ciudadana VALERY AVILMARY BARRIOS SULBARAN, venezolana, mayor de edad, soltera, comerciante, titular de la cédula de identidad Nº V- 20.657.294, de este domicilio y hábil, asistida por la Abogado en contra del ciudadano FREDDY ANDRADE RAMIREZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V- 9.082.321, domiciliado en esta población de Timotes, Municipio Miranda, Estado Mérida, e igualmente capaz, por inepta acumulación de pretensiones y por ser la misma contraria a normas de orden público.-------------------------------------------------------
Por la índole del presente fallo no hay condena en costas.
REGISTRESE, PUBLIQUESE Y DEJESE COPIA CERTIFICADA U ORIGINAL DE LA PRESENTE DECISIÓN, de conformidad con lo previsto en el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 1.384 del Código Civil, y de los cardinales 3 y 9 del artículo 72 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.------------------
DADO, FIRMADA, SELLADA Y REFRENDADA EN LA SALA DE DESPACHO DEL JUZGADO DE LOS MUNICIPIOS MIRANDA Y PUEBLO LLANO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO MERIDA, en Timotes a los veinte (20) días del mes de Enero de dos mil catorce (2014). Años 203º de la Independencia y 154º de la Federación.-------------------------------
EL JUEZ:
Abg. CARLOS EMILIANO SALCEDO RAMIREZ
EL SECRETARIO:
Abg. DEFIGENIO VILLARREAL LAGUNA
En la misma fecha del auto anterior se le dio entrada bajo el Nº 560, en el Libro de Entrada y Salida de Causas y se público la presente decisión siendo las tres y veinte minutos de la tarde.
EL SECRETARIO:
Abg. DEFIGENIO VILLARREAL LAGUNA
CESR/DVL*
|