REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
En su nombre:
JUZGADO SUPERIOR SEGUNDO EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO BOLIVARIANO DE MÉRIDA
"VISTOS" LOS ANTECEDENTES.-
DETERMINACIÓN PRELIMINAR DE LA CAUSA
Las actuaciones con las que se formó el presente expediente fueron recibidas por distribución en esta Superioridad el 22 de septiembre de 2025, para el conocimiento y decisión de la inhibición interpuesta en fecha 8 de agosto del corriente año, formulada con fundamento en la causal prevista en el ordinal 18° del artículo 82 del Código de Procedimiento Civil y las razones allí expuestas, por el Juez Provisorio del Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Bolivariano de Mérida, abogado ROLANDO HERNÁNDEZ, para seguir conociendo del juicio surgido por la abogada AUDREY DEL CARMEN DORTA SÁNCHEZ contra la ciudadana CARMEN LAURA ZERPA RONDÓN por intimación de honorarios profesionales en el expediente distinguido con el guarismo 05623 de la numeración propia de dicho Tribunal.
Por auto de fecha 30 de septiembre del año en curso (folio 9), se le dio entrada con la numeración propia de este Juzgado, correspondiéndole el guarismo 05620, y por auto de fecha 3 de octubre de este mismo año (folio 10), se dejó constancia que, de conformidad con lo establecido con el artículo 89 del Código de Procedimiento Civil, decidiría la presente incidencia de inhibición dentro de los tres días calendarios consecutivos siguientes a la fecha de dicha providencia, lo cual procede a hacer en los términos siguientes:
SÍNTESIS DE LA CONTROVERSIA
La inhibición de que conoce este Juzgado fue formulada por el prenombrado Juez Provisorio del Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Bolivariano de Mérida, en fecha 8 de agosto del corriente año, que corre inserta a los folios 5 y 6 del presente expediente, cuyo tenor, por razones de método, in verbis, se reproduce a continuación:
“(…) [Omissis] en horas de despacho del día de hoy, ocho (08) de agosto de dos mil veinticinco (2025), comparece EL [sic] JUEZ PROVISORIO ABG. ROLANDO HERNANDEZ [sic], a cargo de este Juzgado expuso: Con fundamento en el artículo 84 del Código de Procedimiento Civil en concordancia con el ordinal 18º del artículo 82 ejusdem, en concordancia de la sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha 07 de agosto de 2003, sentencia Nº 2140 con Ponencia [sic] del Magistrado José Manuel Ocanto. ME INHIBO de seguir conociendo del presente procedimiento, en el expediente signado con el Nº 24.337, cuya carátula dice: DEMANDANTES: AUDREY DEL C. DORTA. DEMANDADO: CARMEN LAURA ZERPA RONDON [sic]. MOTIVO: INTIMACION [sic] DE HONORARIOS PROFESIONALES. Por cuanto en el presente juicio actúa como parte demandante la Abogada [sic] AUDREY DEL C. DORTA SÁNCHEZ, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V- 5.070.091, inscrita bajo en el Inpreabogado bajo el Nº 41.919, aunado a que me abstuve, en el expediente bajo el Nº 24.612 de fecha 07 de agosto del presente año, ya que la mencionada abogada, me ha generado un clima de malestar y desconfianza, creando un estado de animadversión natural al poner en tela de juicio el tribunal que dignamente represento por los siguientes hechos:
‘Que lunes 04 de Agosto [sic] del presente año, llamo a la línea telefónica de este Juzgado (0274-2528146), siendo atendida por una funcionaria; a la cual de manera osada la Abg. Audrey Del [sic] Carmen Dorta solicito [sic] datos personales de algunos funcionarios (pidiendo los apellidos) y amenazó con denunciar a varios funcionarios adscritos a este Tribunal, haciendo señalamientos particulares, argumentando ‘porque todo se lo niegan y que se le vulneran las garantías procesales constitucionales de sus clientes, la tutela judicial efectiva el derecho a la defensa y al debido proceso’. Es de hacer mención, la actitud temeraria de la referida abogada así como también la de sus poderdantes contra mi persona como Juez de este Tribunal, ya que la ciudadana Fanny Parra de Uzcategui procedio [sic] a recurrir a otras instancias con quejas y denuncias infundadas y quedo [sic] evidenciado con la visita de la Abg. YOSELYN DEL CARMEN VALERO en representación de la Defensoría del pueblo el día 5 de agosto de 2025, quien manifestó el motivo de la queja propuesta por la prenombrada ciudadana FANNY PARRA DE UZCATEGU; argumentando que este Tribunal se le dilatan los lapsos, cuando esa aseveración no corresponde dentro del presente juicio. Cabe resaltar de igual forma que he tenido que salir a llamarle la atención tanto a la abogada AUDREY DORTA como su poderdante FANNY PARRA DE UZCATEGUI, en la sala común de este tribunal; en virtud que acapara para sí, por horas Expedientes [sic] de su interés, como ocurrió el día 25 de junio de 2025, cuando tuvo por más de tres horas el Expediente [sic] signado con el Numero [sic] 24612, y no permitiéndole al apoderado de la parte querellada Abg. Chourio, quien se quejó en secretaría del acaparamiento y tras dos llamados de atención por el secretario de este Tribunal a la Abog Audrey Del [sic] Carmen Dorta; ocasionando que me hiciera presente en la sala común para poner orden de manera equitativa y permitirle a la contraparte ver el expediente. La molestia hacia este representante como máxima autoridad de este Juzgado, señalando que me encuentro parcializado, entre otras cosas, así mismo, ha suscrito en diligencias que le he negado providenciar actuaciones cuando todo se le providenciado… (…).
Tales indicaciones reflejan el modo, lugar y tiempo de los hechos que me han generado un clima de malestar y desconfianza, colocando en tela de juicio las actuaciones del Tribunal en la cual presido, lo cual puede comprometer mi imparcialidad, razones suficientes para que en aras de garantizar el equilibrio procesal y tratando de preservar la buena marcha del proceso, en mi condición de Juez y acogiendo la sentencia vinculante Nº 2140, dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de fecha 7 de agosto de 2023; ya que mi estado de ánimo y de comunicación están seriamente influidas por los inmerecidos señalamientos, los cuales ponen en evidencia la aptitud de desconfianza y duda de mi capacidad como profesional del derecho y objetividad como administrador de justicia, que significa un ofensa inaceptable, a Institución [sic] Judicial [sic], por la que debo velar por su protección, por cuanto la referida Abogada [sic] señala que he quebrantado sus garantías procesales, cosa que es totalmente falso, entre la que estimo lo más prudente, en aras del equilibrio y tratando de preservar la buena marcha del presente juicio, en mi condición de Juez y subsumiendo la situación de hecho planteada , en las previsiones contenidas en el artículo 82, ordinal 18º del Código de Procedimiento Civil, porque sin duda el estado de ánimo y de comunicación están seriamente, razones suficientes para haber fomentado un grado tal de animadversión que me impiden seguir conociendo esta [sic] o cualquier otra causa donde esté involucrada la Abogada [sic] AUDREY DEL C. DORTA SÁNCHEZ, como apoderada, parte o asistiendo, motivo por el cual yo, Abogado [sic] ROLANDO HERNÁNDEZ, Juez Provisorio de estre Juzgado, procedo a inhibirme en el presente procedimiento, de conformidad con el ordinal 18º del artículo 82 del Código de Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 84 ejusdem. Dejo constancia expresa que el impedimento obra es contra la parte demandante, ciudadana Abogada [sic] AUDREY DEL CARMEN DORTA SÁNCHEZ, venezolana, mayor de (…), quien actúa en su propio nombre y representación en el presente juicio (…) [Omissis] (Las mayúsculas, negritas, cursivas y subrayado son propios del texto transcrito y lo que se encuentra entre corchetes fueron añadidos por esta Superioridad)
TEMA A JUZGAR
Planteada la cuestión incidental sometida al conocimiento de esta Superioridad en los términos que se dejaron expuestos, la cuestión a dilucidar consiste en determinar si el Juez Provisorio del Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Bolivariano de Mérida, abogado ROLANDO HERNÁNDEZ se encuentra o no ajustada a derecho, a cuyo efecto se observa:
MOTIVOS DE HECHO Y DE DERECHO DE LA DECISIÓN
Determinada la competencia de este Tribunal y el tema a juzgar en el presente fallo, debe este Operador Judicial emitir decisión expresa, positiva y precisa al respecto, a cuyo fin hace previamente las consideraciones fácticas y jurídicas siguientes:
1. Entre las garantías judiciales comprendidas dentro del concepto del Juez natural consagradas por las Constituciones modernas y los tratados, pactos o convenciones internacionales sobre derechos humanos, se encuentra la de imparcialidad, condición ésta que necesariamente debe satisfacer cualquier juez o magistrado en ejercicio de la función jurisdiccional, y que --como bien lo asienta el procesalista mexicano José Ovalle Favela-- “consiste en el deber de ser ajenos o extraños a los intereses de las partes en litigio y de dirigir y resolver el proceso sin favorecer indebidamente a ninguna de ellas” (“Constitución y Proceso”, p. 11). En nuestra Constitución ese derecho al Juez imparcial se halla expresamente consagrado en el artículo 49, cardinales 3 y 4.
Doctrinaria y jurisprudencialmente se distingue entre imparcialidad subjetiva e imparcialidad objetiva; la primera asegura que el juez o magistrado no haya mantenido vínculos con los sujetos del proceso, y la segunda, que el mismo no haya tenido contacto previo con el thema decidendi.
Para que la imparcialidad judicial en cualesquiera de sus facetas sea real y efectiva, resulta menester que en los ordenamientos procesales se establezcan los medios o instrumentos que permitan al juzgador excusarse o abstenerse de conocer de causas en las que tenga motivos de impedimento derivados de sus relaciones con los sujetos o el objeto del proceso; o faculten al litigante afectado para obtener su exclusión forzosa del conocimiento del juicio, cuando aquél no haya cumplido voluntariamente con el deber de hacerlo. En nuestro sistema jurídico esos medios procesales son, respectivamente, la inhibición y la recusación, los cuales, en lo que atañe al proceso civil, encuentran su expresa regulación positiva en la Sección VIII, Capítulo I, Título I, Libro Primero del Código de Procedimiento Civil (artículos 82 al 103).
2. En virtud del principio de legalidad de las formas procesales consagrado en el artículo 7 del precitado Código ritual, el cual fue elevado a rango constitucional en la norma contenida en el primer aparte del artículo 253 de la vigente Carta Magna, la inhibición y la recusación se encuentran sometidas al riguroso cumplimiento de determinados requisitos exigidos expresamente por la ley.
En este sentido, el último aparte del artículo 84 del Código de Procedimiento Civil, respecto a la declaratoria de inhibición exige que el funcionario la haga “en un acta en la cual se expresan las circunstancias de tiempo, lugar y demás del hecho o los hechos que sean motivo del impedimento; además deberá expresar la parte contra quien obre el impedimento”. Los requisitos intrínsecos y extrínsecos del acta judicial se encuentran previstos en las normas contenidas en la primera parte y primer aparte del artículo 189 del mismo Código, por su parte, el artículo 88 eiusdem establece las condiciones sustanciales de procedencia de la inhibición, de allí que para que sea procedente la declaratoria con lugar de la inhibición es menester la concurrencia de dos requisitos, a saber:
1) Que haya sido hecha en forma legal, esto es, del modo previsto en el último aparte del artículo 84 del Código de Procedimiento Civil, que impone que la declaratoria de inhibición se haga “en un acta en la cual se expresan las circunstancias de tiempo, lugar y demás del hecho o los hechos que sean motivo del impedimento; además deberá expresar la parte contra quien obre el impedimento”; y
2) Que esté fundada en alguna o algunas de las causales establecidas por la ley, es decir, en cualquiera de las previstas en el artículo 82 eiusdem.
Debe advertirse que el rigor del último requisito indicado ha sido analizado por el precedente judicial de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, contenido en sentencia nº 2140 de fecha 7 de agosto de 2003, dictada bajo ponencia del magistrado Dr. José Manuel Delgado Ocando (†), mediante la cual ese Alto Tribunal, “en aras de preservar el derecho a ser juzgado por juez natural, lo cual implica un juez predeterminado por la ley, independiente, idóneo e imparcial” (sic), estableció que “…el juez puede ser recusado o inhibirse por causas distintas a las previstas en el artículo 82 del Código de Procedimiento Civil, sin que ello implique en modo alguno, dilaciones indebidas o retardo judicial” (sic) (http://www.tsj.gov.ve).
Por otra parte, igualmente debe señalarse que, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 335 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el precedente judicial en referencia es de carácter vinculante para las otras Salas del Tribunal Supremo de Justicia y demás Juzgados de la República. Sentadas las anteriores premisas, se impone al juzgador el examen de las actuaciones cursantes en autos, a los fines de determinar si en el caso presente se encuentran o no cumplidos los requisitos legales exigidos para la declaratoria con lugar de la inhibición propuesta, lo cual se hace de seguidas:
Observa este Tribunal que en el sub iudice se halla satisfecho el primer requisito de procedencia de la inhibición, en virtud que ésta la formuló el prenombrado Juez, de conformidad con el artículo 189 del Código de Procedimiento Civil, en declaración contenida en acta que suscribió junto con el Secretario Temporal del Tribunal a su cargo; y en ella expresó las circunstancias de modo, tiempo y lugar de los hechos alegados como causas del impedimento, e igualmente indicó que el mismo obra en contra de la parte demandante, abogada AUDREY DEL CARMEN DORTA, quien actúa en su propio nombre y representación. Así se declara.
Hecha la anterior declaratoria, sólo resta determinar si se encuentra o no cumplido en el caso de autos el último requisito mencionado, esto es, que la inhibición se haya fundado y se subsuma en alguna de las causales establecidas por la ley, es decir, en cualquiera de las previstas en el artículo 82 del mencionado Código Ritual o, en su defecto, en algún motivo justificado de conformidad con el precedente judicial vinculante emanado de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, antes referido.
De la declaración contentiva de la inhibición en referencia, transcrita supra, se evidencia que el Juez de marras la fundamentó en una causal prevista legalmente, como es la que se halla en el ordinal 18° del artículo 82 del Código de Procedimiento Civil, es de advertir que la causal de enemistad prevista en el precitado ordinal 18º del artículo 82 del mencionado Código, de conformidad con lo dispuesto en la primera parte del artículo 83 eiusdem, se extiende al tutor, curador, apoderado o asistente de alguno de los litigantes.
Por su parte, el doctor Rafael Marcano Rodríguez, en su obra “Apuntaciones Analíticas sobre las materias fundamentales y generales del Código de Procedimiento Civil venezolano”, comenta la causal de enemistad en referencia así:
“(omissis) Define nuestro léxico el vocablo enemistad, como ‘aversión u odio mutuo entre dos o más personas’; y no puede ser otro el sentido en el que lo usa el legislador en la materia que estamos estudiando. Imputaciones ofensivas contra el honor y la dignidad de las personas; el odio la inquina, la malevolencia puestos de manifiestos con palabras o actos externos; los atentados persistentes contra la propiedad; el descrédito doloso conducente a la ruina de los negocios de una persona, y otros actos de esta índole, son característicos de una profunda enemistad.
Cuando ella se revela en este grado entre el juez y el litigante surge una causal de recusación perentoria (omissis)”
De los pasajes doctrinarios supra transcritos, se desprende que la causal de inhibición sobre la cual versa el ordinal 18° del artículo 82 de Código de Procedimiento Civil, debe estar fundada sobre hechos concretos, precisos y determinados, y no en alegaciones genéricas que engendren objetivamente una causal de enemistad manifiesta.
Así, a quien decide, analizar de manera objetiva los supuestos de hecho en los que el Juez inhibido fundamenta su abstención de conocer de la causa, se aprecia que las circunstancias por él expuestas, justifican plenamente su abstención de conocer de la causa pues de hacerlo, se haría sospechosa de parcialidad, lo cual atenta contra las garantías constitucionales de transparencia en la prestación del servicio de administración de justicia y de ser juzgado por un juez natural, resultando evidente que dichas causas alegadas crean sentimientos de animadversión en el abstenido lo cual comprometen su serenidad de ánimo e imparcialidad para conocer de la presente causa. En consecuencia, este Tribunal considera que en el caso de especie también se encuentra satisfecho el segundo requisito para la procedencia de la inhibición formulada, y así se declara.
Sobre la base de las consideraciones y pronunciamientos anteriores, este Tribunal concluye que la inhibición de marras fue hecha en forma legal y se encuentra fundada en causal establecida en la ley, motivo por el cual, de conformidad con el artículo 88 del tantas veces mencionado Código, la misma se encuentra ajustada a derecho y, en consecuencia, en la parte dispositiva de la presente sentencia será declarada con lugar.
DISPOSITIVA
En fuerza de los razonamientos que anteceden, este Juzgado Superior Segundo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Bolivariano de Mérida, actuando en sede de civil, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara CON LUGAR la inhibición formulada en fecha 8 de agosto de 2025, por el Juez Provisorio del Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Bolivariano de Mérida, abogado ROLANDO HERNÁNDEZ para seguir conociendo del juicio interpuesto por la ciudadana AUDREY DEL CARMEN DORTA, actuando en su propio nombre y representación, en contra de la ciudadana CARMEN LAURA ZERPA RONDÓN, por intimación de cobro de honorarios profesional, impedimento éste, que obra contra la parte actora, supra indicada, contenido en el expediente N° 5620 de la numeración propia de dicho Juzgado.
Publíquese, regístrese y expídase por Secretaría para su archivo copia certificada de la presente decisión.
Remítase el presente expediente al Tribunal que corresponda en su oportunidad. Así se decide.
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Juzgado Superior Segundo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Bolivariano de Mérida, en Mérida a los seis días del mes octubre de dos mil veinticinco. - Años: 215º de la Independencia y 166º de la Federación.
El Juez Provisorio
Luis Fernando J. Mory D.
La Secretaria Titular,
Ana Karina Melean Bracho
En la misma fecha, y siendo las diez y treinta minutos de la mañana, se publicó la anterior sentencia, lo que certifico.
La Secretaria Titular
Ana Karina Melean Bracho
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